LA ANTIPOLÍTICA Y SU ANTÍDOTO

Motivado por el tema que en este se trataría durante esta semana, seguí en vivo un conversatorio online organizado por Futuro 21, muy acorde diría yo, con la coyuntura política actual que vivimos en México y con las circunstancias que, durante al menos los últimos seis años, han dominado la escena electoral y política mundial; el surgimiento, crecimiento y fortalecimiento de los movimientos, partidos y candidatos populistas a partir del discurso y la retórica anti sistema o antipolítica.

En el análisis y la reflexión que las y los ponentes — académicos, politólogos y políticos -llevaron a cabo, se coincidió y se concluyó, que la antipolítica se concibe dentro del sistema mismo que esta, jura contraponer, antagonizar y en algunos casos, incluso destruir, todo por supuesto, con fines electorales y meramente políticos. Amplificado especialmente por las Tics Tecnologías de la Información y la Comunicación — el discurso de la antipolítica ha permeado en el animo social y en su percepción del debate público, favoreciendo a las y los personajes que lo promueven valiéndose del encono, el enojo y la decepción de las y los ciudadanos con la política “tradicional” y con los actores que la protagonizan tanto electoralmente, como gubernamentalmente.

Personajes como Marine Le Pen, Nigel Farage, Geert Wilders, Jair Bolsonaro, Donald Trump y en México Andrés Manuel López Obrador, son ejemplos de cómo la retórica y la narrativa antipolítica o populista — caracterizada comunicacionalmente por apelar a las emociones negativas, primarias y utilizar un lenguaje sencillo y popular — ha sumado victorias y una base robusta de seguidores que en algunos casos, les ha significado a dichos movimientos, la conquista del poder político como es en los casos de Trump y Obrador a pesar de que ambos, desarrollaron su modus vivendi, tanto económico como político, dentro del sistema o del establishment del que han renegado y han arengado en sus discursos de campaña o gobierno — AMLO, actualmente presidente de México, ha militado en cuatro partidos políticos protagonistas de la vida y la transición democrática del país, desde mediados de los años 70´s y hasta la fecha — lo que demuestra que la corriente populista o antipolítica, se crea, se transforma y evoluciona dentro del sistema.

Pero ¿Cuál es el antídoto para tratar la antipolítica que sin duda pone en riesgo a las democracias contemporáneas? — AMLO amenaza con desaparecer al Instituto Nacional Electoral que se construyó después de décadas de lucha social, reformas y acuerdos entre fuerzas políticas plurales para garantizar derechos, libertades civiles y constitucionales y Trump intentó un golpe de Estado después de perder las elecciones alentando a sus simpatizantes para asaltar violentamente el Capitolio estadounidense -, la conclusión unánime del conversatorio de la agrupación ciudadana fue: ¡hacer más política! Contrastar con el discurso populista invitando a las y los ciudadanos en el ceno familiar, a eliminar el tabú que dicta que la politización, es algo negativo, por lo que al contrario, es una herramienta que incentiva la participación democrática de la sociedad previniendo y combatiendo el surgimiento de movimientos y liderazgos que al contrario de representar un cambio de paradigma social, económico, cultural y político, significan el retroceso en estos rubros en detrimento de la democracia y el bienestar de toda la sociedad. Innovar creativamente en materia política, activista y comunicacional, es un paso estratégico en la contención del avance de la antipolítica, el populismo y el deterioro democrático.

Comunicólogo y publicista por la FCPyS UNAM. Metalhead.Consultor en comunicación política y estratégica. Creativista, progresista y cinéfilo.

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